Quince años después de la catástrofe de Fukushima Daiichi, emergen imágenes contradictorias en la costa noreste de Japón. Las autoridades venden el turismo de esperanza como una señal de recuperación y normalización, una narrativa destinada a atraer inversiones y visitantes. Los autobuses de turistas circulan junto a letreros de advertencia y solares solares vacíos que una vez albergaron viviendas. Para muchos, la visita es un recordatorio de lo que se perdió y de lo que aún falta por limpiar, pero también una prueba de que la región puede sostener un crecimiento controlado. El desafío es sostener la confianza pública mientras se avanza con la descontaminación y se gestiona el costo humano de la crisis.

POLÍTICA GLOBAL
Fukushima Daiichi, 'turismo de esperanza' como motor de renacer
Asia Oriental
RESUMEN EJECUTIVO
Quince años tras el desastre, municipios costeros de Daiichi abrazan un turismo de esperanza. Visitantes recorren sitios previamente evacuados, mientras las autoridades equilibran memoria, riesgo e inversión. El renacer invita a replantear seguridad, confianza y el papel de la energía en Japón.
INTELIGENCIA DE FUENTE