Suecia ha decidido reasignar su antiguo buque de inteligencia de señales, el HSwMS Orion (A201), como plataforma de investigación y desarrollo para la guerra en el lecho marino. El objetivo es estudiar y probar capacidades en un dominio subacuático cada vez más relevante para la disuasión y la gestión de crisis. La decisión se toma en un contexto de creciente preocupación por la vulnerabilidad de infraestructuras submarinas críticas.
Orion prestó servicio durante 39 años y fue retirado en noviembre de 2023. El equipo técnico y naval colaborará para integrar sensores, sistemas de acceso a cables y pruebas de robótica submarina. El proyecto evaluará enlaces de datos, suministro de energía y resiliencia en ambientes duros.
La iniciativa subraya la importancia estratégica de la seguridad oceánica para Suecia y el equilibrio de poder en el norte de Europa. Si la prueba avanza con éxito, podría influir en las doctrinas regionales y en la cooperación industrial de defensa. Se esperan anuncios de cronogramas y socios en los próximos meses.
La evaluación inicial señala que la plataforma podría servir para anticipar amenazas a infraestructuras críticas y para desarrollar capacidades de respuesta rápidas. En el corto plazo, la prioridad es demostrar viabilidad técnica y establecer marcos de cooperación con socios extranjeros y actores de la industria.
